¿Colombia a oscuras?
El pasado 8 de octubre fue declarado oficialmente el fenómeno de El Niño por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). Las proyecciones del instituto señalan que existe un 83 % de probabilidad de que el fenómeno se prolongue, al menos, hasta marzo de 2027.
“Hoy se cumplen las condiciones técnicas para declarar oficialmente la entrada del fenómeno de El Niño en Colombia”, señaló Andrés Herkrath Sanclemente, director del IDEAM.
Con este anuncio y las condiciones climáticas que ha venido presentando el país, se ha generado preocupación por los bajos niveles de los embalses, las sequías y el uso extremo de la energía eléctrica.
Entre los casos que generan preocupación se encuentra el embalse Alto Anchicayá, que registra uno de los niveles más bajos, por debajo del 5 % de su capacidad. Asimismo, Guatapé y Guavio operan en valores críticos, por debajo de sus mínimos históricos de los últimos 20 años, entre otros embalses.
A esta situación se suma el uso extremo de la energía eléctrica, especialmente por el uso excesivo de ventiladores y aires acondicionados, equipos utilizados para mitigar las altas temperaturas que se presentan en diferentes regiones del país.
Para contrarrestar el riesgo de un racionamiento de energía, el presidente de Colombia estableció como fecha límite el 31 de diciembre del presente año para poner en marcha medidas de choque orientadas a mitigar el riesgo eléctrico y prevenir un apagón derivado de los efectos del fenómeno de El Niño.
Por su parte, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) pidió a la población hacer un uso responsable y eficiente de la energía: apagar las luces y los equipos que no se utilicen, aprovechar la luz natural y evitar encender varios equipos de alto consumo eléctrico al mismo tiempo.
