Del corazón de Cundinamarca a Europa: el cortometraje colombiano que cuenta la violencia sin palabras


El cine colombiano sigue buscando espacios en escenarios internacionales. Esta vez, la atención se dirige a La muerte de un pájaro, un cortometraje dirigido por Felipe Sánchez García y producido por Sergio Tapias, que participó en la competición oficial del Festival Internacional de Cine de Varsovia, en Polonia.

La producción, de 14 minutos y sin diálogos, formó parte de la edición 42 del certamen, celebrado entre el 9 y el 18 de octubre de 2026. Su historia sigue a Fabio y Leonor, dos jóvenes que, después de morir en un episodio violento, encuentran refugio en una casa donde experimentan relaciones afectivas y una cotidianidad que les fue negada en vida.

Una de las particularidades del proyecto es que fue rodado en Fusagasugá y Silvania, municipios de Cundinamarca. La producción apuesta por una narración visual y sonora que aborda las consecuencias de la violencia sin necesidad de mostrarla de manera explícita.

El cortometraje también tuvo un recorrido previo de reconocimientos: en 2024 recibió el Premio Impulsa ECAM en Emergente CineLab, en Madrid, y en 2025 obtuvo un reconocimiento por diseño sonoro y mezcla en Dolby Atmos durante el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias. 

Su participación en Varsovia pone de relieve el trabajo de realizadores independientes que, con recursos limitados y alianzas profesionales, logran llevar sus historias a otros países. También recuerda que la violencia puede narrarse desde sus consecuencias humanas, a través del afecto, la memoria y las relaciones entre las personas.
Porque, a veces:

Una historia no necesita gritar para dejar una huella: basta con mostrar aquello que la violencia les arrebata a quienes la viven