De la Espriella promete abrir mercados, ¿y los pequeños empresarios qué?
Los empresarios de Marinilla, Antioquia, participan este miércoles en Futurexpo Marinilla, una jornada gratuita que busca orientarlos para explorar oportunidades de exportación en 29 mercados internacionales. La actividad incluye asesorías sobre negociación, identificación de compradores y herramientas para investigar mercados extranjeros. La iniciativa puede impulsar los negocios regionales, pero también deja una pregunta sobre la mesa: ¿cuántos pequeños empresarios tienen realmente los recursos para convertir esa capacitación en ventas internacionales?
El debate coincide con el discurso económico de Abelardo de la Espriella, quien ha planteado la necesidad de fortalecer la producción nacional, facilitar las exportaciones y mejorar el acceso al crédito para las empresas. Sin embargo, hablar de competitividad es una cosa y garantizar condiciones para competir es otra. Mientras las grandes compañías suelen disponer de financiación, infraestructura y contactos comerciales, los pequeños productores enfrentan costos logísticos, trámites y dificultades para conseguir recursos que les permitan crecer.
Si el Gobierno quiere demostrar que su apuesta económica beneficia a más sectores, deberá explicar cómo evitará que las oportunidades terminen concentradas en quienes ya tienen dinero. No basta con anunciar nuevos mercados: hacen falta créditos accesibles, acompañamiento técnico y conexiones reales con compradores internacionales.
La experiencia de Marinilla pone sobre la mesa una cuestión fundamental: ¿abrir las puertas al mundo será una oportunidad para todos o una ventaja para quienes ya tienen cómo aprovecharla? El éxito no debería medirse por los mercados que se anuncian, sino por los pequeños negocios que logran exportar, generar empleo y sostenerse sin quedarse atrás.






