¡A rendir cuentas!


Ante la falta de claridad sobre los recursos recibidos por la fundación de la primera dama, Luz y Sonrisas, un juez ordenó presentar un informe detallado sobre las donaciones realizadas por gobiernos de otros países y sectores privados de Colombia para atender la emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto.

Este jueves 5 de noviembre, de acuerdo con un fallo judicial, se ordenó a la primera dama publicar, en un plazo de 48 horas, las cuentas detalladas de los recursos que recibió su fundación para atender a las comunidades afectadas por la tragedia.

La controversia surgió luego de que la primera dama reportara inicialmente la recepción de 54.000 millones de pesos destinados a atender la emergencia. Sin embargo, estas cifras no coincidirían con los montos reportados por los distintos sectores que realizaron aportes. Al sumar los valores anunciados, el total de las donaciones superaría los 1.038.200 millones de pesos, una cifra considerablemente mayor a la presentada inicialmente.

A esta situación se suma la preocupación por la falta de llegada de ayudas a algunas de las zonas más afectadas, como el Chocó, pese a que han transcurrido casi tres meses desde la tragedia.

Por su parte, un informe presentado por Ana Pineda señala que 48.000 personas recibieron ayuda humanitaria. No obstante, no se entregaron detalles fundamentales, como la identidad de los beneficiarios, el tipo de asistencia recibida ni los avances en la reconstrucción de las viviendas afectadas o completamente destruidas.

La decisión judicial se produjo tras un recurso interpuesto por el senador Alejandro Ocampo, quien se pronunció a través de un video publicado en su cuenta de X.

«Ahora vamos a saber dónde está la plata», expresó el congresista.

Ante estos hechos, distintos sectores políticos y ciudadanos han cuestionado el manejo de los recursos y continúan a la espera de explicaciones sobre el destino de las donaciones.

Por esta razón, el juez ordenó entregar un informe de gestión en el que se detalle, de manera clara, precisa y congruente, qué se ha hecho con los aportes recibidos, administrados, canalizados o distribuidos por la fundación.