La actriz paisa manifestó en un pódcast de Eva Rey que interpretar el personaje de Rosario Tijeras le dejó consecuencias y contó el precio que tuvo que pagar.
Luego de dieciséis años de grabar la novela Rosario Tijeras, la serie que la convirtió en una de las actrices más reconocidas del país, donde interpretaba la vida de una sicaria en Medellín, asegura que el personaje la dejó rota.
«Yo después de Rosario, sí, debo decir que mi sistema nervioso quedó colapsado, colapsado de verdad», manifiesta la actriz.
Sufrió de alopecia debido al estrés que tenía durante el rodaje. «Yo digo que Rosario para mí fue una catarsis de toda la época violenta de Medellín», explicó.
La actriz, con los años, entendió que se había metido muy hondo en el personaje; su cuerpo no supo cómo separar la ficción de la realidad.
Explicaba que, durante los rodajes donde había escenas en las que era violada o donde debía disparar, tenía constantes enfrentamientos y una vida muy difícil, lo que dejó en ella un sistema nervioso muy alterado.
«Actuar es un acto muy psicótico, ¿cómo le explico a mi cuerpo, a mis células, que ahora me van a violar de mentiras o que ahora voy a gritar de mentiras?», manifestó.
«Imagínate todo el día gritando, dando bala, donde te violan. Inevitable, tu sistema nervioso queda colapsado, quedas como loco».
Luego del rodaje, María Fernanda duró seis meses sin poder trabajar. «Le dije a mi mánager que yo no me sentía lista para volver a trabajar, quedé destrozada después de Rosario», recordó.
Reflexionó en esta profesión: es fundamental tener técnicas para entrar y salir de un personaje. Entendió que un actor debe tener una vida ordenada, con buena alimentación, buen sueño y meditación.






