Messi dice adiós a Argentina con una última gran actuación: ¿se va en el momento correcto?
Leonel Messi, el ídolo del fútbol suramericano se despidió de la Selección Argentina con una noche llena de emociones en el estadio Monumental.
A sus 39 años, marcó un gol y dio dos asistencias en la victoria 3-0 ante Benín, poniendo punto final a una etapa de 21 años con la selección.
Más de 85.000 aficionados acompañaron al “10” en su último partido, en una noche marcada por los recuerdos y el reconocimiento a una trayectoria que cambió la historia del fútbol argentino.
Messi terminó su recorrido internacional como el máximo goleador histórico de Argentina, con 125 goles, además de conquistar títulos como la Copa América, la Finalissima y la Copa Mundial de 2022.
Una historia que comenzó desde niño
La historia de Messi con el fútbol comenzó en Rosario, Argentina. A los 4 años empezó a jugar en el club Grandoli y posteriormente, siendo todavía un niño, pasó a las divisiones inferiores de Newell’s Old Boys. A los 13 años viajó a España para continuar su formación en el FC Barcelona, donde comenzó una carrera que lo convertiría en una de las grandes figuras de la historia del fútbol.
En Barcelona construyó gran parte de su legado: disputó 780 partidos y marcó 672 goles, además de ganar cuatro Champions League y diez títulos de La Liga. Posteriormente pasó por el Paris Saint-Germain y, desde 2023, juega en Inter Miami, donde en septiembre de 2026 alcanzó los 100 goles con el club.
Con Argentina, Messi disputó más de 20 años de carrera internacional, consiguió 125 goles y se convirtió en una pieza fundamental de la generación que ganó la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y el Mundial de Qatar 2022.
Su historia con la Albiceleste no siempre fue sencilla, pero terminó de la mejor manera posible: como campeón del mundo y máximo goleador de la selección.
Ahora comienza una nueva etapa para Argentina. Otros jugadores tendrán que asumir mayor protagonismo y demostrar que la selección puede mantener su nivel sin depender de su principal figura. La despedida fue perfecta para Messi, pero también marca el inicio de un nuevo reto para el equipo: aprender a jugar sin el futbolista que durante más de dos décadas fue su gran referente.
