El Real Madrid busca imponer su jerarquía y reafirmar su protagonismo en Europa, en una temporada donde cada partido pone a prueba su grandeza y sus aspiraciones.


El Real Madrid consiguió una victoria agónica frente al AEK Atenas y continúa firme en la Liga de Campeones. El conjunto español se impuso 3-2 en Grecia, en un partido correspondiente a la cuarta jornada de la fase de liga, gracias a un gol de Federico Valverde en el tiempo añadido. El resultado le permitió mantener su campaña perfecta en el torneo europeo.

El encuentro comenzó con dificultades para el equipo dirigido por José Mourinho, que recibió el primer gol a los 12 minutos por intermedio de Aboubakary Koita. Jude Bellingham consiguió el empate antes del descanso, con una definición de taco que sorprendió a la defensa griega y devolvió la tranquilidad al conjunto visitante.

En la segunda mitad, el AEK volvió a tomar ventaja con un tanto de Stavros Pilios, pero Kylian Mbappé respondió rápidamente para establecer el 2-2. Cuando parecía que el compromiso terminaría en empate, Valverde apareció con un potente remate desde fuera del área y sentenció la remontada en el minuto 90+2.

El triunfo dejó al Real Madrid con 12 puntos, producto de cuatro victorias consecutivas, y confirmó su capacidad para resolver partidos en momentos de máxima presión. Sin embargo, el equipo también dejó algunas dudas defensivas al permitir que su rival se adelantara en dos ocasiones, una situación que podría complicarse ante adversarios de mayor exigencia.

La victoria demuestra que el conjunto madridista tiene argumentos para competir por el título, pero también deja claro que no puede depender siempre de las individualidades para salvar partidos. En una Champions cada vez más exigente, mantener la regularidad y corregir los errores defensivos será fundamental para sostener sus aspiraciones europeas.