Rusia y Ucrania acuerdan un alto el fuego local para facilitar asistencia humanitaria


Rusia y Ucrania acordaron una pausa temporal de los combates en la ciudad de Oleshky, bajo control ruso, con el objetivo de facilitar la entrega de ayuda humanitaria y la evacuación de civiles que deseen abandonar la zona.

El anuncio fue realizado por la Casa Blanca, que señaló que Melania Trump, primera dama de Estados Unidos, contribuyó a facilitar el acuerdo. La iniciativa se produjo en medio de la crisis humanitaria que enfrenta la población que permanece en esta localidad.

De acuerdo con la información publicada por Reuters, Oleshky atraviesa una situación crítica de abastecimiento de alimentos. Se estima que entre 1.700 y 2.000 personas continúan viviendo en la ciudad, una cifra considerablemente inferior a la población que tenía antes de la guerra. Entre los residentes que permanecen allí hay personas mayores y niños.

El acuerdo contempla la intervención de equipos no militares para entregar asistencia, visitar a los habitantes y coordinar el traslado de quienes decidan evacuar hacia Rusia o Ucrania. Las fuerzas rusas anunciaron que suspenderían los ataques durante el periodo establecido para la operación.

La iniciativa busca facilitar el acceso a la población civil en medio de las dificultades que persisten en el territorio. No obstante, una pausa localizada de los combates no representa el fin de la guerra ni supone un acuerdo general entre Moscú y Kiev.

El desarrollo de la operación y el cumplimiento de las condiciones pactadas serán fundamentales para determinar su alcance humanitario.